QUÉ es la Acupuntura

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La palabra "acupuntura" es un neologismo creado por los jesuitas residentes en China en el siglo XVIII para describir (acu = aguja / puntura = punción) una de las cuatro técnicas de tratamiento propia de la medicina tradicional china. Las otras tres son el tratamiento con plantas (fitoterapia), el masaje (Tui Na) y la gimnasia energética (Qi Cun).

Los vestigios más rudimentarios que se han hallado de las primitivas agujas son unos estiletes de piedra de 5-9 cm que datan de finales del Neolítico (3500 ac).
En sus inicios, la transmisión de esta medicina fue oral. Los primeros textos escritos (Nei King: 4000 ac, Nan Jing: 1500 dc) están compuestos de enunciados crípticos, aparentemente inconexos, lo cual probablemente fue debido a la filosofía de exigir cierto nivel al discípulo antes de otorgarle conocimiento.

La importación de la Acupuntura a Europa se realizó en dos períodos: durante el siglo XVIII, gracias a los conocimientos adquiridos por los jesuitas enviados a evangelizar a la población china, y posteriormente a mediados del siglo XX, gracias a la valiosa aportación de George Soulié de Morant

 

Fundamentos

La medicina tradicional china no es una ciencia: es una tradición pre-científica. Se asemeja a la ciencia en que observa los fenómenos, tiene un sistema de razonamiento racional, coherente y comunicable, y posee un corpus de conocimiento sistematizado que le permite describir, diagnosticar y tratar enfermedades; sin embargo, difiere de la ciencia en sus premisas, que parten de la filosofía china, la cual impregna la visión del hombre en que se basa su medicina.

Podemos sintetizar estos conceptos del pensamiento chino en 4 apartados:

 

1.  El concepto de Qi:

La escritura china no consta de palabras, sino de imágenes que representan una idea: los ideogramas.

La primera dificultad con que tropezamos al estudiar acupuntura es la traducción, que necesariamente empobrece el sentido amplio y, a veces, sugerente de un ideograma. En el caso de Qi (traducido como energía), define el soplo que anima la vida en todas sus manifestaciones. El Qi implica movimiento.
La vida aparece entonces como un movimiento pulsátil binario de expansión (Yang) y contracción (Yin), induciendo así a respirar, a latir y a metabolizar ("tomar y soltar").

El concepto de Qi abarca tanto la vitalidad somática y celular como a otras manifestaciones de la vida más inmateriales, como pueden ser la inteligencia o las emociones. El Qi en movimiento se manifiesta, pues, tanto en las funciones orgánicas como en las actitudes y comportamiento del sujeto. No hay una línea que divida lo funcional de lo psíquico, y por ello, cuando se actúa sobre el Qi (por ejemplo mediante acupuntura) se incide sobre todo el conjunto.


2.  El pensamiento CÍCLICO:

Si bien en occidente prima un concepto de tiempo lineal, la concepción oriental de la vida como un movimiento binario (que pivota de Yin a Yang) favorece una contemplación cíclica de los fenómenos.
Los ciclos ofrecen la posibilidad a la totalidad inmanifestada (Tao) de expresarse en el mundo concreto, mostrando sus diversas potencialidades de modo secuencial.

"El retorno es el movimiento característico del Tao. Continuar significa ir lejos.
Ir lejos es retornar. Los ciclos son la expresión temporal del principio eterno" - Tao Te King

Así, pivotando de lo más Yin: recóndito, oscuro, frío (medianoche, invierno), la vida despliega todas sus variantes desarrollándose, expandiéndose al Yang: externo, luminoso, cálido (mediodía, verano) para a continuación madurar, replegarse y profundizar de nuevo al Yin.

Todas las manifestaciones de la vida, de las más materiales a las más sutiles, comparten esta dinámica cíclica, que se puede analizar como un pulso Yin-Yang, o ser definido como la sucesión de "movimientos de Qi": desarrollo, expansión, maduración, repliegue e interiorización, que conforman los denominados "5 Movimientos".

El cambio y la transformación son, pues, las únicas constantes:
"Yin y Yang se producen el uno al otro, se enredan el uno con el otro, y finalmente son el otro".

El pensamiento cíclico, llevado al extremo, puede producir aparentes paradojas que, no obstante, se dan en la vida real:

"Estar inclinado es volverse recto / estar vacío es estar lleno
estar decrépito es estar renovado / tener poco es poseer"

Como resultado de esta visión tan dinámica de la vida, la medicina china presta más atención a los aspectos dinámicos de la fisiología humana que a la cuantificación de sus componentes orgánicos.


3. El pensamiento ANALÓGICO:

Existe una forma "no lógica" de asociar conceptos que todos nosotros empleamos constantemente pese a ser escasamente conscientes de ello.

Vamos a ver un ejemplo de analogía. Si le presentamos al lector la siguiente agrupación de elementos:
FUEGO ---------- EXPANSIÓN-------------- ALEGRÍA ------ ROJO ------------ CORAZÓN ----- (Yang)
AGUA ----------- INTERIORIZACIÓN ----- MIEDO --------- NEGRO ---------- RIÑÓN --------- (Yin)

...probablemente, éste la encontrará "lógica".
Sin embargo, ¿alguna lógica racional permite asociar un movimiento a un color, o a un estado de ánimo?

Las implicaciones del pensamiento analógico son tan omnipresentes, múltiples, específicas y sutiles, que su exposición superaría la intención aproximativa de esta introducción. El pensamiento analógico establece resonancias entre emociones, órganos y funciones a distintos niveles. El estudio de las analogías fisiológicas, la medicina china puede realizar dos procesos inversos:

1 - INFERIR qué ocurre en el interior a partir de lo visible. Dos ejemplos:

- Si el Qi se expande, el sujeto estará comunicativo, si se contrae, introvertido.

- Una tez roja puede asociarse a una plenitud del fuego/corazón, mientras que unas ojeras negras pueden reflejar una deficiencia del agua/riñón.

2 - INFLUIR en el funcionamiento interno a través de zonas de resonancia en la piel, que se pueden estimular con la inserción en su seno de unas finas agujas de metal (acupuntura).


4.  El Concepto de RESONANCIA (el todo y la parte):

Puesto que la dinámica del Qi afecta por igual a estructuras, funciones, emociones y psique, y puesto que el mismo movimiento afecta lo superficial, lo profundo, lo grande y lo pequeño, los chinos antiguos dedicaron mucho tiempo, atención y sensibilidad para interpretar y estructurar dichas relaciones; es decir, para ser capaces de inferir el funcionamiento interno (todo) a partir de las apariencias (parte). Ello les permitió desarrollar la capacidad de detectar las variaciones en el interior del organismo a partir de modificaciones que pudieran ser observables desde fuera: concretamente el aspecto de la lengua (que es diferente en cada persona, y que se modifica con los diversos estados del sujeto), y la cualidad de los pulsos percibidos en el canal radial del individuo. El examen de la lengua y los pulsos son pilares básicos en el diagnóstico energético del paciente.
Asimismo, los antiguos médicos acupuntores dedujeron que el Qi anima todo el organismo en unas oleadas precisas y rítmicas que, en superficie predominan, secuencialmente, en unos trayectos que denominaron "canales", y que fueron traducidos como "meridianos".
Hay estudios que han objetivado la existencia de los meridianos mediante la inyección en su seno de un marcador isotópico (Tecnecio 99). El Tecnecio inyectado sigue los trayectos de los canales de acupuntura, los cuales no se corresponden con ninguna estructura anatómica orgánica (arterias, nervios, venas, etc.).

Sobre los meridianos parecen "resonar" fenómenos generales internos. Por ejemplo, los mecanismos de "absorción del mundo exterior" —tanto a nivel alimentario como psíquico— resonarían sobre el canal de Zu Yang Ming / Estómago. Si esta dinámica está impedida, el individuo que padece dicho bloqueo puede sufrir tanto dificultades digestivas (náuseas, vómitos, digestiones lentas y pesadas, etc.), como dificultad para "digerir" los sucesos externos (rechazo psíquico, rumiación de los pensamientos, etc.).

Los meridianos tienen zonas precisas donde el Qi está más concentrado (como "nudos" de Qi): los denominados "puntos de acupuntura", de un diámetro en superficie de 2mm, que serían locus de resonancia de movimientos muy precisos de Qi. Lo único que se ha evidenciado de los puntos de acupuntura es que son zonas de baja resistencia eléctrica en la piel. Los médicos acupuntores los identifican por su localización precisa, y por ser zonas levemente deprimidas, con un tacto más fino a nivel cutáneo. Por ejemplo, hay 45 puntos en el canal de Zu Yang Ming / Estómago, que se corresponden con aspectos específicos de la integración del mundo exterior por parte del sujeto vivo.

Cada punto es la referencia de un movimiento. En virtud de esa resonancia, cuando una función está impedida, el punto correspondiente puede ser doloroso o sensible a la presión (lo cual es útil para el diagnóstico). Inversamente, su adecuada estimulación mediante una fina aguja de metal, permite restablecer la función alterada.